El Instituto de Éticas Aplicadas de la UC ha formado a más de 5,500 estudiantes en cuatro años, promoviendo una cultura ética mediante docencia, investigación y vinculación comunitaria.
El Instituto de Éticas Aplicadas de la Pontificia Universidad Católica ha logrado un notable impacto en la formación académica de más de 5.500 estudiantes en sus primeros cuatro años de existencia. Este centro se ha dedicado a fomentar el discernimiento ético a través de diversas iniciativas que incluyen la docencia, la investigación y el vínculo con la comunidad.
Claves de la noticia
Crecimiento significativo en formación
Más de 5.500 estudiantes han sido formados.
Amplia oferta académica
Incluye magíster y numerosos cursos.
Compromiso con la ética
Fomenta una cultura ética en la universidad.
Bajo la dirección de Juan Larraín, el instituto ofrece un magíster y diversos cursos tanto para estudiantes de pregrado como de postgrado. La misión del IEA es clara: contribuir al desarrollo de un hábito de discernimiento ético en individuos e instituciones, promoviendo así una cultura de integridad dentro y fuera del ámbito universitario.
Un enfoque interdisciplinario en ética
Desde su creación el 9 de mayo de 2022, el Instituto ha ampliado su equipo docente a 13 profesores, quienes no solo imparten clases, sino que también participan activamente en investigaciones relevantes para la sociedad. Temas como inteligencia artificial, medio ambiente, economía y derechos humanos son parte del enfoque interdisciplinario que caracteriza al IEA.
Larraín enfatiza que cada año se capacita a más de dos mil estudiantes de pregrado y se ofrece un taller a todos los doctorandos de la UC. “Nuestro objetivo es garantizar que la ética esté presente en todas las áreas del conocimiento”, afirma el director del instituto.
Conferencia dictada por el académico Marcelo Miranda. (Fotografía gentileza IEA)
El decano Olof Page resalta el impacto positivo que ha tenido el instituto en la Universidad, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre académicos y estudiantes. Según Page, “la naturaleza misma de las éticas aplicadas hace que este trabajo interdisciplinario sea esencial”. Además, subraya cómo esta misión se alinea con el Plan Estratégico UC 2025-2030, donde se busca integrar la ética como parte fundamental del proyecto educativo universitario.
Aportando al futuro ético del país
A medida que avanza su labor, el Instituto continúa estableciendo vínculos con actores sociales del sector público y privado, lo cual es crucial para asegurar que su trabajo tenga un impacto real en la sociedad. La visión es clara: formar profesionales comprometidos con los principios éticos que guiarán no solo su carrera profesional, sino también contribuirán a construir una sociedad más justa y equitativa.
Estudiantes del Magíster en Éticas Aplicadas. (Fotografía gentileza IEA)
Preguntas sobre la noticia
¿Qué tipo de programas ofrece el Instituto de Éticas Aplicadas?
El Instituto ofrece un magíster en Éticas Aplicadas, así como cursos de pregrado y postgrado en diversas carreras. Además, se imparten talleres a estudiantes de doctorado.
¿Cuál es el objetivo principal del Instituto de Éticas Aplicadas?
El principal objetivo del Instituto es contribuir al desarrollo de una cultura ética y de integridad tanto en la universidad como en el país, promoviendo el discernimiento ético a través de la docencia y la investigación.
¿Cuántos estudiantes han sido impactados por el Instituto hasta ahora?
Hasta la fecha, más de 5.500 estudiantes han participado en los programas del Instituto desde su creación hace cuatro años.
¿Cómo se relaciona el trabajo del Instituto con la comunidad?
El Instituto busca establecer vínculos con actores sociales del sector público, privado y de la sociedad civil para asegurar que su investigación y formación tengan un impacto significativo en temas relevantes para la comunidad.