El Politécnico de Milán ha inaugurado recientemente dos nuevos edificios en su Campus Leonardo, que albergarán el Departamento de Química Materiales e Ingeniería Química “Giulio Natta” (DCMIC) y el Departamento de Electrónica, Informática y Bioingeniería (DEIB). Estas instalaciones están diseñadas para satisfacer las nuevas demandas tecnológicas, ofreciendo un total de 24,000 metros cuadrados de espacio construido, además de más de 4,000 metros cuadrados de áreas exteriores. De esta superficie, más de 4,600 metros cuadrados estarán dedicados exclusivamente a laboratorios equipados con tecnología de última generación.
Los techos de los nuevos edificios cuentan con paneles fotovoltaicos, que alimentan un sistema con una capacidad pico de 270 kW, así como un sistema solar térmico para la producción de agua caliente sanitaria. En un esfuerzo por reducir el consumo energético y la emisión de CO2, se ha implementado un sistema de trigeneración proveniente del Polo Città Studi, complementado por bombas de calor eléctricas que utilizan agua subterránea. Además, se optimizará el uso energético mediante la recuperación del calor del aire extraído en los laboratorios y un circuito cerrado para el enfriamiento del equipo.
Nuevos Edificios: Un Compromiso con la Investigación
“Estos nuevos edificios representan mucho más que una expansión infraestructural: son el símbolo de una universidad que invierte en la investigación como bien estratégico”, afirmó Donatella Sciuto, rectora del Politécnico. En estos espacios se integran química y digitalización para enfrentar desafíos globales como la transición ecológica, el desarrollo de nuevos materiales, la seguridad tecnológica y la inteligencia artificial. La creación de laboratorios avanzados tiene como objetivo atraer talento y fomentar asociaciones con empresas para contribuir a la competitividad del país.
La nueva sede del DCMIC reemplazará completamente las instalaciones anteriores en via Mancinelli. La separación clara entre los 88 laboratorios y las áreas administrativas garantizará condiciones óptimas para la investigación. La mayoría de los laboratorios se ubicarán entre el primer y cuarto piso del edificio, donde se llevarán a cabo actividades relacionadas con la síntesis, tratamiento y análisis de materiales mediante técnicas cromatográficas.
Estructuras Modernas para Nuevas Tecnologías
El primer nivel acogerá laboratorios especializados como el NMR (Laboratorio de Resonancia Magnética) y el SAMM (Laboratorio para el Análisis Microestructural), así como un gran laboratorio didáctico capaz de albergar hasta 40 campanas químicas. Esta estructura abarcará un área total de 16,000 metros cuadrados.
“Para nuestro departamento es un largo viaje que finalmente llega a su destino: un nuevo edificio moderno y una infraestructura tecnológica avanzada”, destacó Marinella Levi, directora del DCMIC. Este nuevo espacio busca crear un ecosistema integrado donde se realice investigación en química, materiales e ingeniería biomedicina, atrayendo a jóvenes investigadores dispuestos a afrontar retos científicos contemporáneos.
Innovaciones en Electrónica e Informática
El nuevo edificio DEIB ocupa aproximadamente 3,500 metros cuadrados y ha sido construido en continuidad con el Edificio 20 existente. Durante las obras también se renovó el primer piso del ala oeste, ahora destinado a salas para conferencias y reuniones. Este nuevo espacio cuenta con cuatro niveles; el planta baja alberga una sala conferencias con capacidad para 210 personas y dos laboratorios informáticos.
"En los nuevos espacios del DEIB implementaremos métodos modernos para una asignación dinámica que garantice un uso eficiente", comentó Sergio Savaresi, director del DEIB. Se prestará especial atención a las necesidades del personal investigador más joven dentro del departamento.