Un reciente estudio de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha revelado cómo los estereotipos de género y edad afectan nuestra percepción sobre los alimentos. La investigación concluye que muchos platos continúan asociándose a lo masculino o femenino, reflejando patrones culturales arraigados en la sociedad.
La investigación, publicada en el International Journal of Gastronomy and Food Science, es un análisis multicultural que abarca tanto España como Ecuador. Coordinada por la investigadora del Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos-FoodUPV, Purificación García-Segovia, el estudio demuestra que los estereotipos de género son evidentes en ambos países, aunque con diferencias significativas en su manifestación cultural.
En el caso de España, se identificó que las ensaladas, frutas y postres como la tarta de chocolate están mayoritariamente vinculados a lo femenino, mientras que los platos de carne son considerados masculinos. En Ecuador, este patrón se repite con mayor intensidad; los productos cárnicos son percibidos como símbolos de fuerza y virilidad, reforzando así la asociación tradicional entre carne y masculinidad.
Influencia de la Edad en la Percepción Alimentaria
En cuanto al factor edad, el estudio revela que ciertos alimentos en España se asocian más con personas mayores —como embutidos o platos de carne con verduras— mientras que frutas y ensaladas se relacionan con una población más joven. Este hallazgo sugiere una clara segmentación en la forma en que diferentes grupos etarios perciben los alimentos.
Para alcanzar estas conclusiones, el equipo de investigación utilizó una técnica proyectiva conocida como Product Personality Profile (PPP). Según explica Carmen Molina-Montero, autora del trabajo y parte de su tesis doctoral, “a cada participante se le pidió imaginar los alimentos como si fueran personas y asignarles rasgos de género, edad, personalidad o estilo de vida”. La muestra incluyó más de 330 personas (161 en España y 172 en Ecuador).
Los resultados obtenidos confirman que, a pesar del creciente discurso sobre diversidad e igualdad, aún persisten estereotipos profundamente arraigados cuando pensamos en comida. “Esto no significa que las elecciones alimentarias se basen únicamente en estos motivos; sin embargo, sí indica que existe una asociación inconsciente a roles de género y edad”, afirman las investigadoras.
Nuevos Retos para Romper Barreras Culturales
Este estudio también plantea nuevos desafíos para romper barreras culturales e impulsar hábitos más saludables. “Este trabajo es parte de mi tesis donde estoy diseñando alimentos personalizados mediante impresión 3D. Nos preguntamos si estos nuevos alimentos pueden ayudar a superar estereotipos de género y edad todavía presentes”, señala Molina-Montero.
Los hallazgos tienen implicaciones significativas para el marketing y el desarrollo de nuevos productos alimentarios. Comprender cómo influyen estos estereotipos puede facilitar campañas más inclusivas y promover dietas equilibradas. Además, esta información resulta crucial para derribar barreras culturales que obstaculizan la adopción de hábitos saludables entre los jóvenes.