Investigadores del MIT han desarrollado un método para medir en tiempo real las emisiones de tráfico en Nueva York, utilizando datos de sensores y móviles, lo que podría influir en políticas de transporte y descarbonización.
El doctor Adrián Vázquez Gálvez del CECATEV explica que la mala calidad del aire en Ciudad Juárez se debe a fenómenos climáticos y contaminación compartida con El Paso, Texas.
La Universidad de Cádiz promueve la movilidad sostenible con #UcaComparteCoche, incentivando el ahorro y la reducción de emisiones a través de la app TRIBBU, beneficiando a su comunidad universitaria.
Investigadores del Instituto de Salud Carlos III analizan la resistencia del hongo Aspergillus fumigatus en el aire de Madrid, destacando su creciente presencia y resistencia a antifúngicos.
Un estudio del CIEMAT revela que el polvo africano representa el 48% de las partículas en los Pirineos, destacando la influencia de aerosoles antrópicos y la vulnerabilidad ante el cambio climático.
El consejero José Carlos Gómez Villamandos destaca el avance del proyecto ‘Pilas es +’, que recibe 213.000 euros de la orden CITI, mejorando la seguridad y calidad de vida en la localidad.
Un innovador sensor del CSIC cambia de color al detectar contaminantes y compuestos orgánicos volátiles, ofreciendo una lectura visual inmediata y simplificando el control de calidad del aire.
Casi 300 investigadores de 34 países se reúnen en la Universidad Politécnica de Cartagena para debatir sobre urbanismo, gestión del territorio y los desafíos del cambio climático en un congreso internacional.
Investigadores de la UPCT desarrollan un robot que monitorizará el Puerto de Cartagena, midiendo variables ambientales como calidad del aire y ruido, facilitando la gestión portuaria con datos en tiempo real.
La Universidad de Alicante ha lanzado SATRAI, un sistema innovador de alertas en tiempo real sobre la calidad del aire, utilizando inteligencia artificial y tecnologías web para mejorar la salud pública.
El informe "2025 Global Change Outlook" destaca la necesidad de políticas climáticas más agresivas para limitar el calentamiento global a 1.5 °C, reduciendo riesgos y mejorando la sostenibilidad.
Investigadores del MIT revelan que las acciones de sostenibilidad, como reducir vuelos o usar energía renovable, impactan la calidad del aire de manera diferente, afectando la salud pública y el medio ambiente.
Estudiantes de la IBERO presentan el proyecto Ollin Tlan, que propone ciclovías seguras y sostenibles en el Estado de México, buscando transformar la movilidad urbana y promover el uso de bicicletas.
La Escuela Superior de Enfermería de la U.Porto ha alcanzado la clase energética A+, la más alta en Portugal, gracias a mejoras en eficiencia energética que reducen el consumo y emisiones de carbono.
El Instituto Tecnológico de la Cerámica coordina el proyecto europeo PMFree-Ports para mejorar la calidad del aire en puertos y participa en iniciativas de revalorización de residuos y optimización de esmaltes cerámicos.