La reciente Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP30, finalizó en noviembre sin un plan claro para eliminar los combustibles fósiles ni avances significativos en el fortalecimiento de los compromisos nacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En conjunto, las políticas climáticas actuales son demasiado poco ambiciosas para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius. Esta falta de acción nos dirige hacia un futuro con tormentas más frecuentes e intensas, inundaciones, sequías y otros impactos climáticos severos.
Según el informe titulado “2025 Global Change Outlook”, investigadores del MIT Center for Sustainability Science and Strategy (CS3) han analizado las consecuencias de dos enfoques diferentes en la política climática mediante proyecciones modeladas de sistemas naturales y sociales críticos. El escenario de Tendencias Actuales refleja la evaluación actual sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), mientras que el escenario de Acciones Aceleradas representa un camino viable hacia la estabilización del clima a 1.5 C por encima de los niveles preindustriales, donde se imponen objetivos más agresivos para la reducción de GEI.
Riesgos y proyecciones climáticas bajo diferentes escenarios
El informe destaca que las proyecciones bajo el escenario de Tendencias Actuales muestran un aumento en las emisiones de GEI superior al pronóstico anterior para 2023, lo que indica una disminución en las acciones para mitigar estas emisiones durante la próxima década. Este incremento es comparable a las emisiones anuales combinadas de Brasil o Japón y está impulsado por eventos geopolíticos actuales.
Además, se estima que si las rivalidades regionales provocadas por políticas arancelarias estadounidenses llevan a otras regiones a debilitar sus regulaciones climáticas, las emisiones globales en 2050 podrían ser un 10 por ciento más altas que bajo el escenario de Tendencias Actuales. Esto resultaría en prácticamente ninguna reducción en las emisiones durante los próximos 25 años.
Proyecciones energéticas y su impacto
Entre 2025 y 2050, se prevé que el consumo energético global aumente un 17 por ciento bajo el escenario de Tendencias Actuales, con un crecimiento casi nueve veces mayor en energía eólica y solar. En contraste, bajo Acciones Aceleradas, se anticipa una disminución del consumo energético global del 16 por ciento, junto con un incremento cercano a trece veces en fuentes renovables como la eólica y solar, gracias a mejoras en eficiencia energética y mayor uso de electricidad.
“Para lograr los objetivos a largo plazo de estabilización climática será necesario implementar medidas políticas más ambiciosas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles y aceleren la transición hacia fuentes bajas en carbono”, afirma Sergey Paltsev, director adjunto del CS3 y coautor del informe.
Implicaciones para la sostenibilidad global
Bajo el escenario de Tendencias Actuales, se proyecta que las emisiones antropogénicas (causadas por humanos) disminuirán solo un 10 por ciento entre 2025 y 2050 antes de comenzar a aumentar nuevamente; mientras que bajo Acciones Aceleradas, estas caerían un 60 por ciento para ese mismo año. Solo este último escenario podría poner al mundo en camino hacia una estabilización climática sostenible.
Las proyecciones medianas indican que el calentamiento global alcanzará temperaturas promedio significativamente más altas bajo Tendencias Actuales comparado con Acciones Aceleradas. “Nuestros modelos demuestran que recortes agresivos en las emisiones pueden llevar a reducciones sustanciales tanto en el aumento promedio global como en los patrones de precipitación”, señala C. Adam Schlosser, otro coautor del informe.
Finalmente, este análisis pone énfasis en los beneficios colaterales que podrían lograrse al combinar políticas alineadas con Acciones Aceleradas junto con objetivos relacionados con biodiversidad y calidad del aire. La plataforma nueva del CS3 proporciona herramientas visuales para mapear condiciones climáticas futuras y cambios socioeconómicos relevantes.
Noelle Selin, directora del CS3 y coautora del estudio, concluye: “Esperamos que nuestro análisis sobre riesgos y beneficios ayude a informar a tomadores de decisiones en gobiernos, industrias y sociedad civil ante desafíos relevantes para la sostenibilidad”.