El Instituto de Tecnología Química (ITQ), una colaboración entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), se ha sumado al proyecto europeo BioSMART. Este ambicioso programa tiene como objetivo desarrollar una nueva generación de biorrefinerías, capaces de producir combustibles para el transporte, así como compuestos químicos y biomateriales, de manera más eficiente y sostenible. Se estima que esta tecnología podría reducir la generación de residuos en un 90% durante el proceso.
BioSMART cuenta con la participación de 11 socios provenientes de seis países europeos, y está respaldado por una financiación de 3,7 millones de euros proporcionada por la Unión Europea. El proyecto tiene una duración prevista hasta 2029.
Nuevas Fuentes de Bioenergía
Las innovadoras biorrefinerías que se están desarrollando tienen la capacidad de transformar dos fuentes alternativas de bioenergía: la biomasa lignocelulósica —que incluye tallos, hojas y residuos agrícolas— y la biomasa acuática, como algas y fitoplancton. Estos productos son esenciales para industrias clave como la aviación y el sector marítimo, además de ser útiles en procesos industriales relacionados con la síntesis de polímeros, surfactantes, adsorbentes y catalizadores.
Las tecnologías emergentes del proyecto permitirán obtener estos productos a partir de diversas fracciones de biomasa, lo que resulta en un proceso más sostenible. Según los investigadores involucrados, esto no solo optimiza la producción sino que también minimiza significativamente los desechos generados.
Transformación Sostenible: De Subproductos a Combustibles Avanzados
El grupo CAT-REN del ITQ es responsable de convertir lignina —un polímero orgánico que aporta rigidez a las plantas— y huminas —subproductos comunes en biorrefinerías— en combustibles sostenibles. Esta transformación se lleva a cabo mediante procesos catalíticos selectivos que aceleran reacciones químicas sin consumir el catalizador. La combinación con técnicas como hidrogenación e hidrodesoxigenación es crucial para generar biocombustibles con mayor poder calorífico.
A través de estas reacciones, se descomponen las estructuras complejas de lignina y huminas en compuestos más ligeros. Además, al reducir el contenido de oxígeno mediante hidrogenación e hidrodesoxigenación, se obtienen fracciones líquidas adecuadas para su uso como combustibles marítimos avanzados.
Colaboración Internacional en Investigación
El proceso utilizado para valorizar la lignina en este proyecto se basa en una tecnología previamente desarrollada y patentada por el grupo CAT-REN del ITQ, conocida como “proceso CATDEPOL-HDO”. Este método permite obtener aceite de lignina, un biocombustible que puede ser mejorado posteriormente para su uso en transporte marítimo.
Marcelo E. Domine, investigador científico del CSIC en el ITQ y líder del proyecto, destaca: “BioSMART busca desarrollar nuevas tecnologías más eficientes y sostenibles para impulsar el avance hacia biorrefinerías integradas del futuro. Nuestro objetivo es aprovechar todas las fracciones disponibles de biomasa para generar biocombustibles, biomoléculas y bioenergía”. También enfatiza la importancia de valorar los subproductos generados durante estos procesos para avanzar hacia un modelo de biorrefinería con cero residuos.
BioSMART reúne a un diverso grupo internacional compuesto por once socios del ámbito académico e industrial provenientes de Países Bajos, España, Eslovenia, Alemania, Reino Unido e India. Entre ellos se encuentran instituciones destacadas como Tecnische Universiteit Eindhoven, Kemijski Institut, KIT, así como empresas innovadoras como Perseo Biotechnology S.L..