Un 77,8% de la población vasca aboga por una sociedad diversa. Esta cifra representa un aumento del 1,4% en comparación con el informe anterior, según la última encuesta realizada por Ikuspegi. La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa Vega, destacó que esta tendencia refleja un compromiso claro hacia la diversidad y la igualdad.
La encuesta también revela que tres de cada cuatro personas en Euskadi consideran que la discriminación es un problema social significativo. Un 24,2% de los encuestados afirma haber sido testigo de situaciones discriminatorias, mientras que un 14,6% ha experimentado discriminación en el último año. Este panorama pone de manifiesto la necesidad de políticas activas que promuevan una igualdad efectiva.
Percepciones sobre la discriminación en Euskadi
Durante la presentación del informe, Julia Shershneva Zastavnaia, directora de Ikuspegi, subrayó que el 47,4% de la población considera que la discriminación es un problema muy o bastante importante en la sociedad vasca. Aunque hay una apertura hacia la diversidad en ámbitos cotidianos como el vecindario y el empleo, esta disminuye en contextos más íntimos, como las relaciones sentimentales.
Melgosa enfatizó que los ciudadanos vascos han dejado claro su deseo de vivir en una sociedad plural. “El 77,8% prefiere una sociedad diversa; no queremos un entorno monocolor”, afirmó. Además, advirtió que algunos discursos excluyentes no tienen cabida en Euskadi.
Desigualdades y percepción social
A pesar del apoyo generalizado a la igualdad de oportunidades (91,7%), solo el 55,1% cree que un trato diferente nunca está justificado. Curiosamente, dos tercios de los encuestados (67,2%) consideran necesario aplicar trato preferencial a ciertos grupos para avanzar hacia una mayor equidad.
No obstante, ocho de cada diez personas reconocen que la discriminación sigue presente en Euskadi. Los ámbitos donde se perciben más desigualdades son el acceso a vivienda y el ámbito laboral. El estudio identifica factores como el origen extranjero y la racialización como los principales asociados a situaciones discriminatorias.
Discriminación por género y vivienda
El informe también revela una infra-percepción sobre la discriminación por razón de género; un 26% opina que este tipo de desigualdad “no pasa” en Euskadi. Esta percepción es más común entre hombres: más del 44% considera que las desigualdades por género son raras.
En cuanto al acceso a vivienda de alquiler, un alarmante 79,6% cree que existen diferencias de trato basadas en características personales. Los grupos más afectados incluyen a personas gitanas y aquellas con origen extranjero.
Situaciones vividas y testigos de discriminación
Más de la mitad (55,8%) opina que existen desigualdades durante procesos de contratación laboral. En términos de experiencias vividas con discriminación, un 14,6% ha sufrido algún tipo en los últimos doce meses; las mujeres y las personas migrantes son las más afectadas.
Además, un 24,2% ha sido testigo de actos discriminatorios. Estos incidentes suelen ocurrir en espacios públicos y laborales. La encuesta pone así sobre la mesa una realidad preocupante: aunque hay avances hacia una sociedad inclusiva, persisten serios desafíos relacionados con la discriminación.