Un proyecto innovador en la Olimpiada de Biología CEU Elche
La Olimpiada de Biología CEU Elche, organizada por la Universidad CEU Cardenal Herrera, ha transformado a estudiantes de Bachillerato en verdaderos investigadores. En esta edición, un grupo del IES Cayetano Sempere presentó un ambicioso proyecto sobre el uso de *organoides* en el análisis del cáncer colorrectal, un tema que destaca por su complejidad y relevancia actual.
Los integrantes del equipo —Luna Soler Herrero, Paula Morell Bañón, Gala González Ávila, Amy Nahomy Muñoz Vera, Valentina Nneoma Onyelike Onyelike, Candela Anahí Detlefsen Montiel y Elena Morante Segura—, bajo la dirección de su profesora Nazaret Peña Gil, no solo dominaron el contenido; lograron anticipar preguntas del jurado universitario durante su exposición. Este nivel de preparación fue uno de los aspectos más valorados por el jurado.
Una experiencia que va más allá del aula
El formato de la Olimpiada se asemeja más a un congreso científico que a una actividad escolar convencional. No hay exámenes ni preguntas tipo test; en su lugar, se exige a los estudiantes investigar un tema real y defenderlo ante expertos. Esta metodología fomenta habilidades esenciales como el trabajo en equipo y la gestión del tiempo.
El segundo premio fue otorgado al Colegio Altozano con su proyecto “Entre neuronas y nostalgias”, mientras que el tercer puesto correspondió al IES La Asunción por su trabajo sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La diversidad de temas y centros participantes refleja el creciente interés por la investigación científica entre los jóvenes.
Crecimiento constante en calidad e interés
El jurado, compuesto por profesores destacados de la CEU UCH, coincidió en que cada año se observa una mejora notable en la calidad de los trabajos presentados. Este avance se atribuye tanto a la organización del evento como a la experiencia adquirida por los centros educativos a lo largo del tiempo.
Detrás de cada póster presentado hay un esfuerzo considerable: horas dedicadas a la investigación, discusiones y resolución de dudas. Los profesores desempeñan un papel crucial al guiar y apoyar a sus alumnos durante todo el proceso. Sin este acompañamiento, alcanzar el alto nivel demostrado sería complicado.
Más que premios: una lección invaluable
Al concluir la jornada, los premios fueron solo una parte del legado para los participantes. La verdadera recompensa radica en haber experimentado cómo es trabajar en el ámbito científico. Para algunos estudiantes, esta experiencia podría ser el inicio de una vocación futura.
La esencia de la Olimpiada de Biología CEU Elche no reside únicamente en los resultados finales. Se encuentra en ese momento revelador donde los jóvenes comprenden que tienen las herramientas necesarias para investigar y defender temas complejos. Esta comprensión podría marcar el camino hacia futuras carreras científicas.