La tecnología, en su constante evolución, tiene un impacto dual en el mercado laboral: por un lado, reemplaza empleos tradicionales y, por otro, crea nuevas oportunidades laborales. Este fenómeno plantea interrogantes sobre quiénes son los beneficiarios de estos nuevos trabajos, su remuneración y la duración de su novedad antes de convertirse en tareas comunes.
Un reciente estudio dirigido por el economista laboral del MIT, David Autor, arroja luz sobre estas cuestiones en el contexto del empleo en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. Según los hallazgos de Autor y su equipo, las nuevas formas de trabajo han favorecido principalmente a los graduados universitarios menores de 30 años.
Claves de la noticia
Beneficios para jóvenes graduados
Los nuevos trabajos favorecen a quienes tienen educación superior.
Innovación impulsada por demanda
La expansión gubernamental generó nuevas especialidades laborales.
Impacto incierto de la IA
El futuro del trabajo con IA aún es impredecible según expertos.
“Nunca habíamos visto exactamente quién está realizando este nuevo trabajo”, señala Autor. “Se lleva a cabo más por personas jóvenes y educadas en entornos urbanos”. La investigación también revela que gran parte del trabajo innovador se genera debido a la demanda. Por ejemplo, la expansión respaldada por el gobierno en investigación y manufactura durante los años 40, como respuesta a la Segunda Guerra Mundial, resultó en una significativa creación de empleo y nuevas áreas de especialización.
“Esto indica que donde hacemos nuevas inversiones, terminamos obteniendo nuevas especializaciones”, afirma Autor. “Si creamos una actividad a gran escala, siempre habrá oportunidades para nuevos conocimientos especializados relevantes”. El estudio titulado “What Makes New Work Different from More Work?” será publicado próximamente en el Annual Review of Economics.
Nuevas dinámicas laborales
A pesar de las preocupaciones sobre cómo la automatización basada en inteligencia artificial (IA) podría afectar el empleo, Autor subraya que es prematuro determinar su impacto definitivo. “La gente está realmente preocupada porque la automatización podría erosionar tareas específicas más rápidamente”, observa. Sin embargo, aclara que erosionar tareas no es lo mismo que eliminar empleos completos.
El análisis realizado por los investigadores muestra que entre 1940 y 1950, aproximadamente el 7% de los empleados trabajaban en ocupaciones emergentes desde 1930; mientras que entre 2011 y 2023 esta cifra ascendió al 18%. Los datos revelan que las ciudades han sido el epicentro del surgimiento de nuevos trabajos y que aquellos menores de 30 años son quienes más se benefician.
Aunque los nuevos trabajos tienden a ofrecer mejores salarios inicialmente, este "premio salarial" tiende a desvanecerse con el tiempo a medida que las habilidades necesarias se vuelven más comunes. En palabras de Autor: “El valor de escasez se erosiona; se convierte en conocimiento común”. Ejemplos históricos como la conducción o el uso de programas informáticos ilustran cómo habilidades antes raras se convierten eventualmente en requisitos básicos.
Perspectivas futuras sobre AI
Al investigar quiénes obtienen nuevos empleos, los autores llegaron a conclusiones significativas sobre cómo se crea nuevo trabajo. Al examinar datos del nivel condal durante la era de la Segunda Guerra Mundial, observaron que las localidades con fábricas recién establecidas experimentaron un aumento notable en nuevas oportunidades laborales. De hecho, entre el 85% y el 90% del nuevo trabajo entre 1940 y 1950 fue impulsado por la tecnología.
Este enfoque resalta cómo la innovación puede ser influenciada significativamente por la demanda. “La tecnología no surge solo por un ‘Eureka!’, sino que es una actividad intencionada”, explica Autor. La implementación futura de IA podría tener un impacto positivo o negativo dependiendo de cómo se utilice. En sectores como la salud, hay potencial para crear nuevos trabajos si se utilizan adecuadamente las tecnologías emergentes.
“Hay diferentes maneras en las que podríamos usar la IA en salud”, concluye Autor. “Una opción es simplemente automatizar empleos; otra es permitir que personas con distintos niveles de experiencia realicen diversas tareas”. Con más del 50% del financiamiento del sector salud proveniente del gobierno estadounidense, existe un considerable margen para dirigir estas tecnologías hacia resultados beneficiosos para todos.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué tipo de trabajadores se benefician más de los nuevos trabajos creados por la tecnología?
Históricamente, los nuevos trabajos impulsados por la tecnología tienden a beneficiar más a los graduados universitarios menores de 30 años, especialmente en entornos urbanos.
¿Cómo influye la demanda en la creación de nuevos trabajos?
El estudio muestra que la creación de nuevos trabajos está impulsada en gran medida por la demanda. Por ejemplo, las inversiones gubernamentales en investigación y manufactura durante la era de la Segunda Guerra Mundial generaron nuevas especializaciones laborales.
¿Cuál es el impacto potencial de la inteligencia artificial (IA) en el empleo futuro?
Aunque es demasiado pronto para determinar cómo afectará la IA al lugar de trabajo, se sugiere que dependerá de cómo se implemente. La IA podría tanto eliminar empleos como crear nuevas oportunidades, especialmente si se utiliza para mejorar la productividad en sectores como el cuidado de la salud.
¿Por qué es importante entender quién obtiene nuevos trabajos?
Comprender quién accede a los nuevos trabajos puede ayudar a anticipar las tendencias laborales futuras y a formular políticas que maximicen los beneficios del avance tecnológico para diferentes grupos demográficos.