La investigación de Clara Díaz Pérez, presentada como tesis doctoral en la Universidad de La Laguna, ha revelado un hallazgo sorprendente: las cabras actuales que habitan en el archipiélago canario son genéticamente idénticas a las que trajeron los aborígenes hace más de quince siglos. Este estudio se basa en un análisis de ADN antiguo y proporciona una visión profunda sobre la continuidad genética de estas especies.
Claves de la noticia
Continuidad genética asombrosa
Las cabras actuales son iguales a las aborígenes.
Pionero en paleogenómica
El estudio utiliza técnicas avanzadas para su análisis.
Impacto en la historia biológica
Canarias se posiciona como laboratorio único para estudios genéticos.
Bajo el título «Paleogenomic analysis of domesticates of the Indigenous people of the Canary Islands», esta tesis ha demostrado que la cabra prehispánica canaria ha mantenido una notable estabilidad genética desde la época romana hasta nuestros días. Este trabajo es pionero en la aplicación de técnicas de paleogenómica y bioinformática, confirmando que este animal es el único superviviente del «paquete neolítico» original, que incluía cerdos, cabras y ovejas, resistiendo los cambios históricos y demográficos en las islas.
Para llegar a estas conclusiones, la investigación, dirigida por Rosa Fregel Lorenzo y Mariano Hernández, analizó 344 muestras —dientes, huesos y cuernos— provenientes de 33 yacimientos arqueológicos en todo el archipiélago. Un hito técnico fue el análisis realizado en el yacimiento romano de Isla de Lobos, lo que permitió establecer una línea temporal desde el inicio de nuestra era.
Resiliencia genética ante cambios históricos
A diferencia del ser humano, cuya composición genética se transformó drásticamente tras la conquista castellana del siglo XV debido al mestizaje con colonos europeos y africanos, las cabras canarias han permanecido genéticamente estables. La investigación concluye que las razas caprinas locales se adaptaron perfectamente al entorno insular y a su flora única, lo que les otorgó una resiliencia superior a la de las razas europeas introducidas posteriormente.
Aunque hubo un aporte genético europeo después del siglo XV, este componente se diluyó con el tiempo. La selección natural favoreció los rasgos aborígenes, mejor preparados para sobrevivir en el terreno canario. Según Díaz Pérez, “las cabras que están ahora con nosotros son genéticamente iguales a las que trajeron los antiguos”, destacando su valor como cápsulas biológicas del pasado.
Uno de los logros más significativos de esta investigación es situar a Canarias como un «laboratorio» excepcional para la paleogenómica mundial. La escasez de datos publicados sobre restos biológicos en África hace que los genomas recuperados en las islas sean una aproximación única al ADN de la Edad del Hierro del norte africano.
Un contraste fascinante con las ovejas
La historia de las ovejas canarias contrasta notablemente con la de las cabras y pone en evidencia los límites de la adaptación biológica. Los aborígenes poseían ovejas «de pelo», adaptadas al clima semiárido; sin embargo, tras la conquista europea se introdujeron ovejas «de lana», cuyo intento de cruzamiento fracasó debido a su inadaptación al entorno insular. Esto llevó a casi la extinción de la raza original.
Curiosamente, las ovejas «de pelo» que hoy vemos no descienden directamente de aquellas sobrevivientes al siglo XV; provienen de ejemplares traídos desde Venezuela en los años 50. Estos animales eran descendientes indirectos de ovejas canarias exportadas durante rutas transatlánticas pasadas, completando así un ciclo genético sorprendente.
La tesis doctoral fue evaluada por un tribunal compuesto por investigadores destacados como Fabián Lorenzo, Laura Botigué, y Laura Parolín, quienes otorgaron a este trabajo un sobresaliente cum laude.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué hallazgos importantes se presentan en la tesis sobre las cabras canarias?
La tesis revela que las cabras actuales del archipiélago son genéticamente idénticas a las que trajeron los aborígenes desde el norte de África, manteniendo una continuidad genética notable desde hace quince siglos.
¿Cuál es la relevancia de este estudio para la paleogenómica?
Este estudio posiciona a Canarias como un laboratorio único para la paleogenómica mundial, ya que proporciona la primera y única aproximación real al ADN de la Edad del Hierro del norte de África debido a la falta de datos en el continente africano.
¿Cómo se compara la adaptación de las cabras con la de las ovejas en Canarias?
A diferencia de las cabras, que han mantenido su pureza genética y adaptabilidad, las ovejas introducidas por colonos europeos no prosperaron en el entorno insular, lo que llevó a la desaparición de las ovejas originales de pelo.