Elisenda Calvet ha sido nombrada delegada del rector para la Facultad 18, un cargo que la posiciona como una figura clave en la defensa de los derechos del pueblo palestino. Este nombramiento, que se hizo oficial el 10 de diciembre de 2025, implica que Calvet será el enlace institucional y académico con las universidades públicas de la Franja de Gaza y el sistema universitario palestino.
La profesora Elisenda Calvet, quien también es docente en Derecho Internacional Público en la Facultad de Derecho de la Universitat de Barcelona (UB), liderará iniciativas en formación, investigación y cooperación. Su trabajo se centrará en captar recursos para fortalecer las acciones relacionadas con la Facultad 18, un proyecto innovador que busca dar voz a las necesidades educativas y sociales del pueblo palestino.
Un enfoque académico hacia la justicia social
Calvet no solo destaca por su labor académica, sino también por su amplia trayectoria en derechos humanos. Ha colaborado con instituciones reconocidas como la Cruz Roja Española y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Además, es actualmente segunda vicepresidenta de la International Association of Genocide Scholars y jueza del Tribunal Permanente de los Pueblos, donde ha abordado temas críticos como la situación de las mujeres en Afganistán.
La creación de la Facultad 18 representa un esfuerzo conjunto entre el ámbito académico y el Gobierno municipal de Barcelona. Este espacio busca consolidar todas las actividades existentes que apoyan a los refugiados y a las comunidades vulnerables, como el programa UB Refugio y otros proyectos bajo el marco de la Unión de Universidades del Mediterráneo (UNIMED).
Compromiso con los derechos humanos
La profesora Calvet coordina también la Clínica Jurídica de Lucha contra la Impunidad y Derechos Humanos en la UB, lo que demuestra su compromiso continuo con estas causas. Su experiencia abarca áreas cruciales como justicia transicional, diplomacia humanitaria, genocidio, así como derecho internacional penal.
Con su nombramiento, Elisenda Calvet no solo asume un papel administrativo; se convierte en una voz activa en favor del diálogo y cooperación entre culturas, buscando siempre promover una educación inclusiva que respete los derechos fundamentales.