Un reciente informe del Observatorio del Emprendimiento de España (GEM) revela un cambio significativo en el perfil del emprendedor rural. Desde 2021, se ha observado un incremento notable en el emprendimiento femenino, donde el porcentaje de mujeres que inician nuevos negocios ha alcanzado el 7%, superando al 5% de los hombres. A pesar de que los hombres aún dominan en la creación de empresas consolidadas, este cambio marca una evolución importante en el ámbito rural.
Además, el informe destaca que las personas jóvenes, especialmente aquellas entre 18 y 34 años, están liderando esta ola emprendedora. Este grupo ha superado la tasa de emprendimiento del segmento de 35 a 44 años, que tradicionalmente había sido el más activo en términos de iniciativa empresarial.
Crecimiento del emprendimiento femenino en áreas rurales
Los datos indican que la participación femenina en la actividad emprendedora dentro del entorno rural se sitúa entre el 45% y el 50%. Esta cifra refleja una clara tendencia hacia la paridad y la reducción de brechas sectoriales que suelen observarse en las áreas urbanas. Este fenómeno es especialmente evidente en sectores como los servicios, el turismo rural y la economía social.
A medida que las mujeres asumen roles más visibles y activos en el emprendimiento rural, se abre un nuevo panorama para la economía local. La creciente presencia femenina no solo contribuye a diversificar el mercado, sino que también promueve un desarrollo más equilibrado y sostenible en estas comunidades.
El futuro del emprendimiento rural
Este cambio en el perfil del emprendedor rural sugiere un futuro prometedor para las iniciativas empresariales lideradas por mujeres. Con un enfoque renovado hacia la innovación y la colaboración, las emprendedoras están estableciendo nuevas oportunidades y redefiniendo lo que significa ser empresario en entornos rurales.
El impulso hacia un mayor equilibrio de género en el ámbito empresarial no solo beneficia a las mujeres, sino que también fortalece las economías locales, creando un ecosistema más dinámico y resiliente. La tendencia actual indica que estamos ante una transformación significativa que podría marcar un antes y un después en el emprendimiento rural.