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La exposición a metales pesados aumenta el riesgo de TDAH en niños
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La exposición a metales pesados aumenta el riesgo de TDAH en niños

jueves 08 de enero de 2026, 09:21h
Última actualización: jueves 08 de enero de 2026, 11:47h

Investigadores de la URV han hallado que la exposición a metales pesados, especialmente cobre y plomo, está asociada con un mayor riesgo de TDAH en niños.

    La relación entre metales pesados y el TDAH infantil

    Un reciente estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) ha puesto de manifiesto que la prevalencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es **dieciséis veces más alta** en niños con mayores niveles de cobre en su organismo. Este trastorno, que afecta a un 6% de los niños escolarizados en Catalunya, se caracteriza por síntomas como la impulsividad, hiperactividad y dificultad para concentrarse.

    Los investigadores han señalado que, aunque los factores genéticos son la principal causa del TDAH, factores ambientales como la exposición a contaminantes pueden intensificar sus síntomas. La investigadora Fina Canals advierte que estos elementos tienen un impacto significativo en el desarrollo cerebral desde el embarazo y durante los primeros años de vida.

    Análisis de metales pesados en el cerebro

    El equipo se centró en estudiar cómo la exposición a metales pesados podría afectar el rendimiento neuropsicológico de los niños diagnosticados con TDAH. Utilizando datos de 205 niños —139 diagnosticados con TDAH y 66 sin ningún trastorno—, se realizó un análisis exhaustivo que incluyó pruebas cognitivas y muestras de orina para medir la presencia de metales como el cobre, plomo, cadmio y mercurio.

    Los resultados fueron reveladores: los niños con niveles elevados de plomo mostraron una prevalencia hasta cinco veces mayor del TDAH. Sin embargo, el vínculo más fuerte se encontró con el cobre, donde aquellos con las concentraciones más altas eran dieciséis veces más propensos a ser diagnosticados. Además, también se identificó una relación entre cadmio y antimonio con este trastorno.

    Efectos cognitivos y vulnerabilidad aumentada

    A pesar de que el cobre es esencial para el desarrollo saludable, su exceso puede resultar perjudicial. El estudio indica que este metal no solo está asociado al TDAH, sino también al agravamiento de síntomas como la desatención y la impulsividad. En combinación con el plomo, conocido por sus efectos tóxicos incluso en pequeñas cantidades, se observó una disminución en la velocidad de procesamiento cognitivo.

    Asimismo, se halló que la exposición al mercurio incrementa problemas como la desatención y respuestas omitidas durante las pruebas cognitivas. Los niños ya diagnosticados con TDAH mostraron una mayor vulnerabilidad a estos efectos negativos, sugiriendo una sensibilidad incrementada a las toxinas ambientales.

    Implicaciones para la salud pública

    Aunque este estudio no establece una relación causal directa entre metales pesados y TDAH, refuerza la idea de que reducir la exposición a estos contaminantes podría favorecer un desarrollo cerebral óptimo. Sharanpreet Kaur, coautora del estudio, sostiene que esto también podría mejorar tanto el comportamiento como la experiencia educativa de los niños afectados.

    El grupo investigador tiene planes para seguir explorando otros factores ambientales que puedan aumentar el riesgo o agravar los síntomas del TDAH. Actualmente están llevando a cabo investigaciones sobre contaminantes atmosféricos. Dado que muchos metales pesados son comunes en nuestro entorno —presentes en suelos contaminados, agua y alimentos— subrayan la necesidad urgente de reforzar las medidas de salud pública relacionadas con vigilancia ambiental y seguridad alimentaria.

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