Cada otoño, a medida que el hemisferio norte se prepara para el invierno, Judah Cohen, científico investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), comienza a ensamblar un complejo rompecabezas atmosférico. Con décadas de experiencia en el estudio de cómo las condiciones en el Ártico influyen en el clima invernal de Europa, Asia y América del Norte, su trabajo ha evolucionado desde sus investigaciones postdoctorales sobre la cobertura de nieve en Siberia y su relación con las predicciones invernales.
Para la temporada invernal 2025-26, Cohen destaca una serie de indicadores que emergen del Ártico, utilizando herramientas avanzadas de inteligencia artificial que permiten desarrollar una visión más completa de la atmósfera.
La importancia de los indicadores climáticos
Las previsiones invernales suelen depender en gran medida del diagnóstico del Oscilación Sur-El Niño (ENSO), que describe las condiciones en el océano Pacífico tropical y su influencia global. Sin embargo, este año, Cohen señala que el ENSO es relativamente débil.
“Cuando el ENSO es débil, los indicadores climáticos provenientes del Ártico adquieren una relevancia especial”, afirma Cohen.
Cohen observa diagnósticos de alta latitud en sus pronósticos subseasonales, tales como la cobertura de nieve en Siberia durante octubre, cambios tempranos de temperatura, la extensión del hielo marino ártico y la estabilidad del vórtice polar. “Estos indicadores pueden revelar una historia sorprendentemente detallada sobre el invierno que se avecina”, añade.
Predicciones a través de inteligencia artificial
Uno de los predictores más consistentes para Cohen es el clima en Siberia durante octubre. Este año, mientras el hemisferio norte experimentó un octubre inusualmente cálido, Siberia registró temperaturas más frías y una nevada anticipada. “Las bajas temperaturas junto con la cobertura temprana de nieve tienden a fortalecer la formación de masas de aire frío que pueden trasladarse posteriormente a Europa y América del Norte”, explica Cohen — patrones climáticos históricamente asociados con un aumento en la frecuencia de olas de frío durante el invierno.
Además, las temperaturas cálidas en los océanos Barents y Kara, junto con una fase “easterly” de la oscilación cuasi-bienal, sugieren un posible debilitamiento del vórtice polar al inicio del invierno. Esta perturbación puede acoplarse con las condiciones superficiales en diciembre, lo que llevaría a temperaturas inferiores a lo normal en partes de Eurasia y América del Norte antes de lo habitual.
Un avance significativo en las predicciones subseasonales
A pesar de los avances significativos logrados por los modelos meteorológicos basados en inteligencia artificial para pronósticos a corto plazo (de uno a diez días), estos progresos aún no se han aplicado eficazmente a períodos más largos. La predicción subseasonal abarcando dos a seis semanas sigue siendo uno de los mayores desafíos en este campo.
No obstante, este año podría marcar un punto decisivo para las previsiones meteorológicas subseasonales. Un equipo de investigadores liderado por Cohen obtuvo el primer lugar durante la temporada otoñal en la competencia AI WeatherQuest 2025, organizada por el Centro Europeo para Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF). Este desafío evalúa qué tan bien los modelos de IA capturan patrones térmicos durante varias semanas, donde históricamente las previsiones han sido limitadas.
El modelo ganador combinó reconocimiento de patrones mediante aprendizaje automático con los mismos diagnósticos árticos que Cohen ha perfeccionado durante años. El sistema mostró avances significativos en pronósticos multisemana, superando tanto modelos estadísticos como otros líderes basados en IA.
Expectativas para este invierno
Cohen indica que su modelo prevé una mayor probabilidad de condiciones más frías de lo normal en partes de Eurasia y América del Norte central hacia finales del invierno, siendo las anomalías más pronunciadas esperadas a mediados de temporada.
"Aún es pronto y los patrones pueden cambiar", advierte Cohen. "Pero los ingredientes para un patrón invernal más frío están presentes". A medida que se acelera el calentamiento ártico, su impacto sobre el comportamiento invernal se hace cada vez más evidente; entender estas conexiones resulta fundamental para la planificación energética, transporte y seguridad pública.
Cohen continuará actualizando sus pronósticos durante toda la temporada en su blog.