Un reciente estudio realizado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, la Fundación Vital y el grupo de investigación PSIDES de la Universidad del País Vasco (EHU) ha revelado que **el 47,3 % del alumnado adolescente** ha consumido pornografía online en algún momento. Este fenómeno se sitúa dentro del contexto más amplio de una sociedad digital en constante evolución.
La iniciativa surgió a raíz de una propuesta presentada por la asociación Konexio-Ona en 2021, que identificó la necesidad de investigar el consumo de pornografía entre menores y ofrecer formación específica adaptada a esta problemática.
Un estudio exhaustivo sobre el consumo de pornografía
En la presentación del informe participaron figuras destacadas como **Lucho Royero**, concejal de Políticas Sociales del Ayuntamiento, **Arantxa Ibañez de Opacua**, directora de Vital Fundazioa, y **Joana Jaureguizar Alboniga-Mayor**, investigadora principal del grupo PSIDES. El objetivo principal fue analizar la prevalencia del consumo de pornografía online entre adolescentes y su relación con variables psicosociales relevantes, incluyendo sexting, victimización sexual online y actitudes sexistas.
Para llevar a cabo este análisis se contó con una muestra representativa de **1.413 estudiantes** de entre 12 y 17 años, provenientes de 14 centros educativos en Álava. Los datos obtenidos muestran que el consumo es significativamente mayor entre los chicos (67,5 %) en comparación con las chicas (32,5 %), lo que pone de manifiesto una clara disparidad en los hábitos de consumo.
Datos alarmantes sobre el acceso a contenidos pornográficos
El primer contacto con la pornografía ocurre a una edad media de **12,04 años**, con algunos casos reportados desde los 6 años. Además, cerca del **65 %** de los adolescentes indicó que su primer encuentro fue casual o accidental, lo que subraya la facilidad con la que acceden a estos contenidos.
A medida que aumenta la edad y el curso académico, también se incrementa el consumo, alcanzando cifras especialmente elevadas en Bachillerato y Formación Profesional. Según Royero, esta situación exige implementar estrategias efectivas para prevenir y abordar el consumo problemático de pornografía entre los jóvenes.
Relaciones entre pornografía, sexting y victimización
El estudio también encontró una conexión significativa entre el consumo de pornografía y la práctica del sexting. Aquellos adolescentes que han consumido estos contenidos son más propensos a participar en el envío de mensajes o imágenes sexuales. Además, se observó que las chicas reportan haber sufrido experiencias negativas relacionadas con la victimización sexual online con mayor frecuencia que sus compañeros varones.
Estas experiencias incluyen presiones para compartir contenido íntimo sin consentimiento y amenazas sobre la difusión no autorizada de imágenes personales. Joana Jaureguizar enfatizó la importancia de abordar estas cuestiones desde una perspectiva educativa.
Impacto del consumo en variables psicosociales
Los hallazgos indican que el consumo regular de pornografía está asociado con una menor percepción del riesgo en Internet y niveles reducidos de empatía emocional. Asimismo, quienes consumen estos contenidos tienden a sentir menos apoyo social por parte de sus familias y amigos.
También se identificaron niveles elevados tanto de sexismo hostil como benévolo entre los consumidores habituales de pornografía. Estos resultados resaltan la necesidad urgente de reforzar programas educativos que promuevan relaciones igualitarias y un uso seguro e informado del entorno digital.