Un reciente estudio revela que las poblaciones de plantas pueden adaptarse rápidamente al cambio climático, incluso cuando provienen de entornos similares. A pesar de que la evolución tiende a seguir patrones predecibles en condiciones climáticas semejantes, las plantas muestran dinámicas adaptativas distintas cuando se enfrentan a climas diferentes a los de su origen.
Investigación pionera sobre la evolución de las plantas
Este trabajo, publicado en Science, involucra a investigadores de ocho instituciones españolas, incluyendo CREAF y CSIC. Se centra en el análisis de 70,000 individuos de diversas variantes genéticas de la planta Arabidopsis, sembrados en 30 localizaciones alrededor del mundo.
Bajo la dirección de Moisés Expósito-Alonso, de la Universidad de California en Berkeley, junto con François Vasseur y J.F. Niek Scheepens, el equipo llevó a cabo un experimento ambicioso que incluyó 360 parcelas pequeñas distribuidas en diferentes climas durante cinco años. El objetivo era determinar cómo evolucionaría Arabidopsis thaliana ante diversos estreses climáticos, desde los Alpes hasta el desierto del Néguev.
Resultados sorprendentes sobre adaptación y extinción
Los investigadores del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) participaron activamente en este proyecto único. “La coordinación entre múltiples grupos internacionales bajo un protocolo estandarizado es lo que hace especial a este estudio”, comentaron Carlos Lara y sus colegas.
El experimento generó más de 2,500 muestras, permitiendo identificar variantes genéticas asociadas con una adaptación exitosa a distintos contextos ambientales. Sin embargo, también se descubrió que algunas poblaciones expuestas a climas extremos no mostraron señales tempranas de evolución y siguieron trayectorias aleatorias que llevaron a su extinción.
Moisés Expósito-Alonso destaca la importancia de estos datos: “Conocer la velocidad de la evolución y los cambios genéticos asociados es crucial para identificar qué especies están en riesgo ante el cambio ambiental”. Este estudio permite observar cómo las variantes adaptativas dominan en ciertas poblaciones durante el proceso evolutivo.
Implicaciones para el futuro y nuevos estudios
A medida que se ha evidenciado un retraso en la adaptación de las plantas provenientes de zonas cálidas, surge la preocupación por cómo el calentamiento global afecta su capacidad para sobrevivir. Las plantas estudiadas parecen estar mejor adaptadas a temperaturas más frías que las actuales en sus hábitats originales.
La comunidad científica ha estado indagando sobre la rapidez con la que las plantas pueden evolucionar frente al cambio climático. Este estudio innovador rompe con experimentos aislados al adoptar un enfoque global simultáneo. Aunque cada especie requiere estudios específicos, los hallazgos sobre Arabidopsis ofrecen modelos útiles para comprender otras especies.
Nuevas colaboraciones e investigaciones continuas
El equipo continúa ampliando sus investigaciones con otras especies vegetales para observar cómo responden a variaciones climáticas directas. Esto permitirá medir el ritmo real de la evolución y detectar cambios genéticos significativos provocados por fenómenos como sequías o incendios.
Además, los investigadores del IICG-URJC están involucrados en el proyecto AdapTest liderado por Javier Morente, donde se realizan experimentos adicionales en cultivos dentro del marco internacional Genomics of rapid Evolution to Novel Environment. Esta red cuenta con aproximadamente 75 científicos de varios países y busca avanzar en el entendimiento sobre cómo las especies pueden adaptarse rápidamente al cambio climático.
Agradecimientos y colaboración científica
Diversos investigadores españoles han contribuido al trabajo publicado en Science, incluyendo expertos del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), Universidad de Granada (UGR) y otros centros destacados. Esta colaboración resalta la importancia del trabajo conjunto para abordar desafíos ambientales globales.