La metacognición no asegura la comprensión lectora en estudiantes con TEA
Estudio revela dificultades persistentes en la interpretación de textos
Una reciente investigación llevada a cabo por las profesoras Nuria Andreu Ato y Mónica Belda-Torrijos, del Grado en Educación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, junto al investigador Alberto Sánchez Pedroche, de la Universidad de les Illes Balears, ha puesto de manifiesto que la conciencia metacognitiva, es decir, el conocimiento sobre cómo se lleva a cabo la lectura, no es suficiente para garantizar una comprensión lectora efectiva en los alumnos diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El estudio, publicado en la revista científica Journal of Posthumanism, señala que los estudiantes con TEA enfrentan importantes retos al momento de interpretar textos. Aunque pueden identificar algunas estrategias utilizadas durante la lectura, su capacidad para comprender información implícita o desarrollar un análisis crítico es notablemente baja.
Dificultades en el aprendizaje inclusivo
La comprensión lectora es fundamental para el aprendizaje a lo largo de todas las etapas educativas. Sin embargo, este aspecto sigue siendo un desafío significativo para los alumnos con TEA, incluso cuando no presentan problemas evidentes en la decodificación de palabras. Según Mónica Belda, muchos de estos estudiantes logran leer correctamente desde un punto de vista formal, pero tienen serias dificultades para captar el sentido global del texto o interpretar lo que no está explícitamente escrito.
Esta situación impacta directamente tanto en el rendimiento académico como en la autonomía personal del alumnado. La investigación se centra en analizar cómo se relacionan dos dimensiones cruciales del proceso lector: la conciencia metacognitiva y la comprensión lectora. El objetivo es identificar las estrategias que realmente utilizan los estudiantes con TEA y entender por qué estas no siempre conducen a una comprensión efectiva.
Análisis detallado mediante estudio de caso
El enfoque metodológico utilizado fue un estudio de caso explicativo centrado en un alumno de nueve años con TEA grado 1, escolarizado en cuarto curso de Educación Primaria. Este diseño permite examinar el proceso lector de manera contextualizada, considerando tanto pruebas estandarizadas como prácticas educativas cotidianas.
Para evaluar la metacognición, los investigadores aplicaron un cuestionario específico que mide la conciencia sobre las estrategias lectoras. Por otro lado, la comprensión lectora se evaluó a través de una prueba que distingue entre diferentes tipos de comprensión: textual, pragmática y crítica. Además, se llevaron a cabo observaciones en el aula y entrevistas al docente responsable para contrastar los resultados obtenidos con el comportamiento real del alumno durante el aprendizaje.
Diferencias entre conciencia metacognitiva y comprensión lectora
Los hallazgos del estudio revelan una clara disociación entre la conciencia metacognitiva del estudiante y su nivel efectivo de comprensión lectora. Aunque el alumno presenta un nivel moderado de conciencia sobre las estrategias que utiliza al leer, esta no se traduce en una comprensión eficaz del texto.
El análisis indica que predominan las estrategias globales como anticipar contenido o centrarse en la estructura general del texto, mientras que las estrategias más específicas y útiles —como relectura o verificación de comprensión— son empleadas con mucha menos frecuencia. En cuanto a su nivel de comprensión lectora, los resultados muestran una caída significativa especialmente en lo que respecta a la comprensión crítica.
Nuevas líneas educativas y propuestas concretas
A partir de estos resultados, los investigadores enfatizan la necesidad urgente de replantear las intervenciones educativas dirigidas a estudiantes con TEA. No basta únicamente con fomentar la conciencia metacognitiva; es esencial acompañarla con una enseñanza explícita y sistemática sobre estrategias efectivas para mejorar la comprensión.
Entre las recomendaciones surgidas del estudio destacan el uso de apoyos visuales, selección cuidadosa de textos relacionados con los intereses del alumnado y formación específica para docentes. Todo ello debe ir acompañado por una coordinación efectiva entre educadores, familias y especialistas.
Aportaciones significativas a la educación inclusiva
A pesar de ser un estudio limitado a un solo caso, sus conclusiones ofrecen valiosas evidencias para reflexionar sobre prácticas pedagógicas futuras. La investigación subraya que abordar las dificultades relacionadas con la comprensión lectora es fundamental para mejorar el aprendizaje del alumnado con Trastorno del Espectro Autista.
En conclusión, tal como afirma Nuria Andreu, “comprender no es automático; debemos enseñar a comprender”. Este enfoque resalta la importancia vital de implementar métodos educativos inclusivos que reconozcan y atiendan adecuadamente la diversidad presente en las aulas.